martes, 10 de junio de 2008

La inmigración y lo políticamente correcto

Este tema está muy candente pero voy a decir varias evidencias tapadas por la puta corrección política:
Decir que el inmigrante es delincuente es una gilipollez tan grande como decir que los franceses son maricas, o como decir que los ingleses unos hoolingans. En España necesitamos la inmigración para poder mantener la economía de un estado que, al igual que todos los occidentales, está envejeciendo debido a la “modernización” cada vez mayor del estilo de vida. Además, la especialización y profesionalización de los españoles obliga a que la inmigración vaya haciéndose cargo de puestos en los distintos sectores que nosotros abandonamos. Es lo mismo que ha ocurrido en Alemania con los turcos o en Reino Unido con los hindúes. Hasta ahí todo normal.
Pero lo que NO es una gilipollez, es que el delincuente tiene elevadísimas probabilidades de ser inmigrante. Mírese a las cárceles. Negar esto es mezquino, rastrero, y un insulto para cualquiera de las víctimas de esta delincuencia. Pero de eso en los progres hay mucho.
Por lo tanto, una política de puertas abiertas, con una economía que “va hacia atrás” gracias al PSOE y que no va a ser capaz de absorber esa gran oferta, es condenar a llenar las calles de delincuentes. No, no es xenofobia, son MA-TE--TI-CAS. Eso unido a lo imbécil que suelen ser algunos en nuestro querido país, una bomba de relojería.
Lo ilustraremos con un ejemplo, y con dos finales, como las películas en DVD.

Un joven madrileño de 25 años, tras una noche de copas por los madrileños barrios de Alonso y Bilbao con su novia y sus amigos, decide retirarse. Acompaña a su novia que vive cerca de la zona centro, por detrás de la calle del Pez y luego se dirige andando a su casa, ya que él vive relativamente cerca, y pillar un taxi a las4 de la mañana en Madrid es muy difícil. No hay nadie por la calle, y al meterse por una de ella se tropieza con tres jóvenes marroquíes. De repente le hacen el alto, y le enseñan cada uno de ellos una navaja. Le piden el dinero, el reloj y las tarjetas.


Opción 1: el joven, conocedor de artes marciales, se enfrenta a ellos, da unas cuantas patadas, y aunque lo consiguen herir, se escapan. Pone una denuncia pero, la policía le dice que no puede hacer nada. Fin de la historia. No hay culpables, ni, afortunadamente víctimas. Pero uno de los vecinos observa la escena desde su casa. Al día siguiente la noticia salta en la sección madrileña de “El País”: “Ataque xenófobo en el corazón de Madrid. Tres jóvenes marroquíes heridos”. Se producen todo tipo de reacciones, de todos los líderes políticos madrileños, condenando la agresión y mostrando su solidaridad con el colectivo árabe madrileño. Gallardón se reune con ellos y muestra su solidaridad con los inmigrantes marroquíes. Las ONG´s se manifiestan junto con IU y el PSOE, con los colectivos de inmigrantes, en contra de las agresiones xenófobas. Se oye algún “esto nos pasa por ‘haber tenido’ un gobierno facha”. Gritos contra el PP y sus líderes políticos (no aplica, pero se aprovecha cualquier oportunidad). “Cultura contra la guerra” también se manifiesta. Los Bardem y Almodóvar leen sendos comunicados en defensa de los inmigrantes y contrarios a la xenofobia que el PP ha traído.


Opción 2: el joven intenta resistirse, pero uno de ellos se le lanza y le da una fatídica puñalada cerca del corazón. Muere al instante. Los jóvenes marroquíes le quitan el reloj, la cartera y salen corriendo. Pero da la casualidad de que uno de los vecinos vio la escena desde su ventana, y le cuenta a la policía lo que ha ocurrido. La noticia salta a la prensa “Tres marroquíes matan a un joven madrileño”. Al día siguiente, se producen todo tipo de reacciones, de todos los líderes políticos madrileños, condenando el crimen y mostrando su solidaridad con el colectivo árabe madrileño. Gallardón se reune con ellos y se hace un llamamiento para que no se produzcan reacciones xenófobas. Nadie en todo Madrid reacciona violentamente, pero se producen todos esos llamamientos contra la xenofobia. Las ONG´s se manifiestan junto con IU y el PSOE, con los colectivos de inmigrantes, en contra de las reacciones xenófobas. Gritos contra el PP y sus líderes políticos, por su mala política de seguridad (encima). “Cultura contra la guerra” también se manifiesta. Los Bardem y Almodóvar leen sendos comunicados en defensa de los inmigrantes y haciendo un llamamiento contra las reacciones xenófobas...que no se han producido. Un joven de 25 años con toda la vida por delante, muerto. Una familia destrozada. Pero eso no importa a los colectivos ni a los partidos políticos.


Ambas parecerían historias de ciencia ficción, si no fuera porque conocemos demasiado bien a los imbéciles que habitan entre nosotros.